Día 53, faltan 313
Este fue un día de mierda, trágico, avergonzante, deprimente, una absoluta mierda que gracias a Dios, terminó con una nota alta, gracias a que vino a visitarnos un gran amigo de toda la vida, y lo hizo con toda su familia.
Pero coño, dos sucesos me han puesto de cama, y no me jodan que no quiero hablar con nadie al respecto. Primero lo ocurrido en Charlestoville es una demostración de que mi país es uno del tercer mundo, pero en inglés y con bombas atómicas. ¿Nazis marchando en el 2017? ¿Las vidas de los negros valen pero las de los demás no? ¡No joda Chico!
¡Maduren coño!
Qué decepcionante ver a ese atajo de pendejos dándose coñazos como si fueran cavernícolas en 1861, porque son de colores diferentes, hay racismo en todas partes y será mejor que se preparen, porque algún día, los latinos, que somos la minoría más grande, vamos a salir a tirar coñazos también hartos de que nos discriminen. ¡Ah! Pero nosotros no incendiados ciudades, ni arrollamos a la gente, al menos no todavía. Mientras en este país le sigamos poniendo apellidos a nuestro gentilicio, que si afro americanos, blancos americanos, asiáticos americano, hispano americanos, guevones americanos y pendejos americanos, habrá racismo coño. ¡Somos todos humanos no joda!
¡Para qué coño sirven las estadísticas de mierda! Para continuar la política de gueto, para eso.
Luego, como si no fuera poco la tragedia de Charlestoville, llega Harper y se lesiona, para terminar así con la temporada de mis Nationals.
¡Coño, esta ciudad está jodida y tiene una maldición encima!
Sin Harper, no hay vida, se jodió mi equipo.
Ojalá me equivoque, pero hoy no me siento muy orgulloso de ser ciudadano de este país y además, se acabó el béisbol.
Mañana, ni me hablen, no estaré para nadie.
Cambio y fuera.


Comentarios
Publicar un comentario