Día 69, faltan 296. Lunes 28 de agosto.
Mirando las imágenes de Houston y observando como la gente responde como puede, con la desesperación como combustible y la valentía como escudo, no puedo sino pensar en que el peligro termina por eliminar todos los prejuicios y unifica como nada a los humanos. En circunstancias como las actuales, sólo hay espacio para la solidaridad, porque la seguridad es tan fuerte como la que obtenga el más débil, el más vulnerable y bueno, Texas, con ese carácter que la distingue, ha dado la cara con mucha fuerza y dignidad.
El agua caída es una vaina atroz, más de 52 pulgadas lo que equivale a casi metro y medio, en 3 días. No joda, no hay quien aguante eso y sin embargo, la gente lo enfrenta con decisión y las autoridades con ellos. Especialmente arrecho son los miles de voluntarios que se han lanzado en botes, canoas o cualquier vaina que flote, a buscar a las personas atrapadas en sus casas; soy un llorón, siempre lo he sido y siempre lo seré y demostraciones de coraje como esas me sacan las lágrimas.
La pinche tormenta es como un monstruo de mil cabezas que además se empeñó en quedarse por una semana. Pero todo pasa y esta tormenta pasará, Texas va a estar allí sin duda y las cicatrices serán su aprendizaje, van a ser más arrechos de lo que ya son.
A mis muchos amigos que están en el área de Houston vayan mi solidaridad y mis oraciones.
Si sirve de algo, quiero agregar que los Astros de Houston van a ser campeones de la liga Americana.
Ojalá, será como decirle a fu$#"/ing "harvey": You don´t mess with Texas... Bitch!



Comentarios
Publicar un comentario