Día 83, faltan 282. Lunes 11 de septiembre.
Recuerdo que estaba en Televen, una estación de televisión donde trabajaba en Venezuela, cuando todo sucedió. Había llegado temprano porque tenía un montón de vainas que hacer, en esa época Isabel era todavía un proyecto, Adriana estaba en casa, tranquila, no se suponía que pasara algo extraordinario esa mañana.
Y sin embargo pasó, todos lo vimos, muchos supimos que el mundo acababa de cambiar para siempre, que lo que mirábamos en la tele era el fin de una era y el comienzo de otra, las vainas no serían iguales para nadie, en ninguna parte, los eventos eran de carácter global, como el pinche meteorito que acabó con los dinosaurios, así, unos CDSMM terroristas, acababan de matar una especie humana y habían parido una nueva.
Me acuerdo que vi correr gente en el pasillo hacia las oficinas y luego miré las caras de terror, llorozas por demás, de mis compañeros de trabajo, era temprano y hasta ese momento se pensaba que aquel avión que se había estrellado contra la torre norte del WTC era un horrible accidente. Tenía que ir al estudio y justo cuando pasaba por la oficina de mi jefe recuerdo que me detuve y le dije que yo pensaba que aquello era un atentado terrorista, porque era demasiado jodido tener esa puntería cuando pilotas ese monstruo de avión, a esas velocidades, pegarle a la torre era como hacer diana en un blanco a 100 metros con una escopeta, además, un piloto versado, jamás pondría rumbo a la ciudad en caso de emergencia. ¡Ni de vaina!
No había pasado una hora cuando vimos el segundo avión darle de lleno a la torre sur.
No sé si quiero presenciar algún otro evento global como ese, es más, no quiero ser testigo un coño de ningún evento global que no sea deportivo, aquí no se olvida a todos los caídos en 16 años de guerra, pero en verdad, somos todos de alguna forma u otra, víctimas.
We will prevail!



Comentarios
Publicar un comentario