Día 108, faltan 257. Viernes 6 de octubre

Yo pensé que había madurado esta vaina y que ya no me afectaba, pero veo que la terapia de Shock que hice no resultó como esperaba y mira que le puse empeño al tema, pero es que coño, cuando se pasan 6 meses haciendo una actividad y uno vive el éxito, el prestigio y la victoria, pues, se acostumbra a las mieles, se crea este estado mental de relajación, propio del que tiene dominada cualquier situación y entonces se van pasando por debajo de la mesa, los síntomas de la debacle que se avecina.
Comenzó el playoff del béisbol y una vez más, este equipo de gallinas, como los llama mi amigo Jacobo, vuelve a demostrarlo a él como correcto y a mí, como un inmaduro. Simplemente no son capaces de ganar el juego importante. Lo relevante aquí es que yo no puedo invertir tanta capacidad arrecherística en semejante vaina, por muchas razones: No tengo 15, la energía arrecheril no se diluye, sino que se transforma en otra vaina y no hay nada que pueda hacer al respecto.
El hecho de que ya no tenga 15 es importante, no porque tenga 49 y 108 días, sino porque recuerdo mis arrecheras cuando tenía 15 y mi equipo no ganaba, eran de pronóstico, yo era famoso entre mis panas por entrar en negación, si por ejemplo el Caracas era eliminado, para mí, la liga había terminado, al punto tal que no me enteraba quién era campeón o ni siquiera, quiénes jugaban la final, el béisbol estaba muerto hasta el próximo año. Igual era con el fútbol, el basquet y cualquier deporte, mi inversión era siempre el 100%. Vaina de locos sinceramente.
Mi energía arrecheril se transformó en vainas horribles, por ejemplo; mis arrecheras hicieron muchas veces arrechar a otros y se creó una reacción en cadena de arrecheras que generalmente terminaba en rupturas sentimentales, por ejemplo, una vez estaba con una novia en el estadio, su equipo iba a eliminar al Caracas y yo, enloquecido, inmaduro y déspota, le dije: ¡Me voy pal´carajo!
¡Y me fui! 
Menos mal que un gran amigo mío estaba ahí y ella se quedó con él y su entonces novia, ahora esposa. Por supuesto, mi energía arrecheril relacionada con el béisbol, se transformó en energía sentimental y desató un drama.
Por último y esto es lo que más me cuesta entender: Porque le grite al televisor, ninguno de los carajos en pantalla me está oyendo, eso y dado que no soy jugador profesional, pues, me coloca en la muy desesperante, pero obvia posición de no poder hacer nada.
Es jodido ser fanático, pero es más jodido se fanático de algún equipo de Washington. Siempre encuentran la forma de joderte la tarde.

Strassburg estuvo genial, pero si nadie batea, es jodido ganar.

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